|
CARTA DE LA AURORA Mí recordado Oscar: He visto la luz del mediodía envolver la carta de los años Tan lejos de la Patria y trabajando sin desmayar Dándole para adelante A pesar de mis dolencias He salido en este tibio día A caminar con mis hijos por calles extrañas Recordando el Parque de la Reserva Los árboles en los cuales encendíamos La chimenea de nuestro amor Y nuestra juventud fue el grito rebelde de nuestros cuerpos La canoa que viajaba en los sones de los clarividentes Y te ví Señor viajero Con el pelo largo la barba crecida Con la canción de las tempestades en tus bolsillos desheredados Sentí la felicidad de los años aurorales Recorriendo la sonrisa de mis labios Recordé la tonada del organillero sobre mis pechos de Venus El fresco sabor del amor estudiantil Los volantes que leímos El sonido del tren a las ocho de la noche Y el nosotros Desplazándose por las venas abiertas y ensangrentadas De nuestro futuro De nuestro amor cortado por el amargo sabor de la guerra Y yo perdida Buscándote entre mi dolor y soledad Desandando mis caminos Perdida en el laberinto del sufrimiento y el desengaño Dejé de llorar para no encontrarme cara a cara Con las sonoridades de nuestro amor que no se marchita A pesar de los hijos que tuve en jardín ajeno Por eso te escribo Para que no olvides a tu amiga de siempre Que te recuerda sentada Bajo el roble que acompaña nuestras tristezas
|